Cortexa
SaaS de ciberseguridad e inteligencia artificialSeguridad para cada decisión de IA, presentada como una consola cinematográfica de precisión.
FuturistaOscuroCinematográfico
Ver tema → Webs de producto que explican qué hace el software, para quién y por qué merece la prueba, sin refugiarse en el lenguaje de la ronda de inversión.
La mayoría de webs de SaaS fallan en el mismo punto: el titular no dice qué hace el producto. «Potenciamos tu crecimiento con inteligencia» no significa nada. «Facturación electrónica para asesorías, conforme a Verifactu» sí.
El titular tiene que nombrar el producto, el destinatario y el problema. Todo el poder de conversión de una web de producto está concentrado en esa frase y en la captura o el vídeo que la acompaña.
La segunda diferencia entre una web de SaaS que convierte y una que no es si se ve el producto. Capturas reales de la interfaz, un vídeo corto de treinta segundos con el flujo principal o, mejor aún, una demo interactiva navegable.
Es exactamente el enfoque de nuestros Labs: en lugar de contar que sabemos construir un panel operativo, lo dejamos funcionando para que se pueda tocar. Aplicado a un producto propio, multiplica la tasa de prueba.
Ocultar el precio detrás de «Contactar con ventas» tiene sentido en contratos grandes con negociación real. En producto de suscripción con ticket medio, es la causa número uno de abandono: el evaluador descarta lo que no puede comparar.
Publicar los planes, qué incluye cada uno y los límites reales acelera el ciclo y filtra los contactos que no encajan. Y si hay un plan enterprise sin precio, que sea el único.
Preguntas frecuentes
Las dos, y con funciones distintas. La web de producto sostiene el posicionamiento orgánico y la evaluación; las landings de campaña se optimizan para una audiencia y un mensaje concretos y no necesitan indexarse.
Por el problema, no por la categoría. Si vuestro producto es nuevo, el tráfico llega buscando el dolor que resuelve o la alternativa que ya usan. Ese es el contenido que hay que escribir primero.
En producto con interfaz rica, es lo que más sube la conversión a prueba. Permite enseñar el valor sin registro y sin que el evaluador tenga que montar datos de prueba.